Los wearables y sensores biomédicos son tecnologías que permiten monitorizar la salud de una persona en tiempo real, de forma continua y no invasiva.
Son dispositivos electrónicos que se llevan puestos en el cuerpo, como:
Relojes inteligentes (smartwatches)
Pulseras de actividad
Ropa inteligente
Gafas inteligentes
Son componentes que detectan señales biológicas o fisiológicas del cuerpo y las convierten en datos. Pueden estar integrados en wearables o en otros sistemas médicos.
ECG (electrocardiograma): mide la actividad eléctrica del corazón
EMG (electromiografía): mide la actividad muscular
EEG (electroencefalograma): mide la actividad cerebral
Glucómetros: miden niveles de glucosa en sangre
Sensores de presión arterial
1. Monitorización continua y en tiempo real
Permiten observar el estado de salud las 24 horas del día, lo cual es útil para detectar anomalías a tiempo.
2. Detección temprana de problemas
Ayudan a identificar signos de alerta antes de que se conviertan en emergencias (por ejemplo, arritmias cardíacas o caídas en adultos mayores).
3. Atención médica personalizada
Los datos recolectados permiten ajustar tratamientos y planes de salud a las necesidades individuales del paciente.
4. Seguimiento remoto
Los médicos pueden revisar la información desde lejos, lo que es ideal para pacientes en zonas rurales o con movilidad reducida.
5. Empoderamiento del paciente
Las personas pueden ver sus propios datos y así tomar decisiones más informadas sobre su salud (dieta, ejercicio, sueño, etc.).
6. Prevención de enfermedades
Al detectar patrones de riesgo, los usuarios pueden modificar hábitos antes de enfermar (por ejemplo, hacer más ejercicio si se detecta sedentarismo).
7. Mejora en el rendimiento deportivo
En atletas, estos dispositivos permiten optimizar el entrenamiento y evitar lesiones, midiendo esfuerzo, recuperación y estado físico.