La robótica médica representa uno de los avances más impactantes en la evolución de la atención sanitaria. Gracias a la integración de sistemas robóticos de alta precisión, hoy es posible realizar intervenciones quirúrgicas mínimamente invasivas, mejorar la rehabilitación de pacientes, automatizar tareas hospitalarias y ampliar el acceso a servicios médicos en zonas remotas.
Década de 1980: Aparecen los primeros robots quirúrgicos experimentales.
1992: Se usa el robot ROBODOC para realizar operaciones ortopédicas con alta precisión.
2000: Se aprueba el sistema quirúrgico da Vinci, que permite realizar cirugías mínimamente invasivas.
2010: en adelante: Integración de inteligencia artificial, aprendizaje automático y sensores avanzados en sistemas robóticos.
a) Cirugía asistida por robot
Ej: prostatectomías, cirugías cardíacas, ginecológicas y torácicas.
Ventajas: menor invasión, menor pérdida de sangre, recuperación más rápida.
b) Rehabilitación
Robots que ayudan a pacientes con movilidad reducida a recuperar funciones motoras.
Ej: exoesqueletos, cintas robóticas, prótesis inteligentes.
c) Diagnóstico
Robots con inteligencia artificial que analizan imágenes médicas (radiografías, resonancias).
Ej: sistemas para detectar cáncer de mama o retinopatías diabéticas.
d) Asistencia en hospitales
Robots que transportan medicamentos, desinfectan espacios, o interactúan con pacientes.
Ej: TUG, UV Disinfection Robots, asistentes humanoides como Pepper o Moxi.
e) Telemedicina y cirugía remota
Cirujanos operan a distancia mediante brazos robóticos conectados a sistemas de realidad virtual o aumentada.
Inteligencia Artificial (IA): diagnóstico automatizado, decisiones clínicas.
Machine Learning: aprendizaje a partir de datos médicos.
Sensores hápticos: permiten al cirujano sentir resistencias y texturas.
Visión por computadora: análisis de imágenes médicas.
Redes 5G: conexión ultrarrápida para cirugía remota.
Realidad Aumentada y Realidad Virtual (RA/RV): entrenamiento quirúrgico y planificación.
Alta precisión en procedimientos complejos.
Menor tiempo de hospitalización y recuperación.
Menor riesgo de infección y complicaciones.
Mejora en la calidad de vida del paciente (rehabilitación, asistencia).
Aumenta el acceso a servicios médicos en áreas remotas.
Alto costo de adquisición y mantenimiento.
Necesidad de entrenamiento especializado para médicos.
Riesgo de fallos técnicos.
Limitaciones éticas (decisiones autónomas).
Requiere infraestructura tecnológica avanzada.
Sistema Da Vinci: más de 6.000 unidades en hospitales de todo el mundo.
Exoesqueleto ReWalk: ayuda a caminar a personas con lesiones medulares.
CyberKnife: robot para radiocirugía con alta precisión para tumores.
Robots UV: usados durante la pandemia de COVID-19 para desinfección hospitalaria.
Robots cada vez más autónomos y colaborativos.
Integración total con Big Data y sistemas de historia clínica electrónica.
Mayor accesibilidad gracias a la disminución de costos.
Cirugías completamente automatizadas y autoadaptativas.
Implantes robóticos y órganos artificiales impresos en 3D con movimiento.